Proyecto Cosmos

Asomando a la noche
en la terraza
de un rascacielos altísimo y amargo
pude tocar la bóveda nocturna
y en un acto de amor extraordinario
me apoderé de una celeste estrella. […]
Así empieza Pablo Neruda su “Oda a una estrella”, una muestra literaria que capta la fascinación de todo individuo en frente del espectáculo de la noche. La danza de la luz astral, que se repite cada día, cuando el sol se apaga.
La actuación pretende captar este instante, una propuesta abstracta que busca la simplificación de recursos con el objetivo de conseguir un resultado preciso y elegante.
Superficies espejadas negras suspendidas en el aire s0n el motor del proyecto, un reflector forma un lienzo neutro donde se proyecta el dinamismo de lo que está por debajo.
En el suelo se emplaza la repetición de un dispositivo tubular que guarda la luz danzarina de una vela creando una composición desordenada distribuida por toda la instalación.
El visitante cuando se mueve por este espacio tiene la sensación de encontrarse en un espacio abierto, se desdibujan los límites reales del espacio y la mirada, sorprendida, se direcciona hacia el techo donde descubre la escena nocturna, la confusión de un falso Cosmos.



